| |
|
 |
escribir es a veces...
Escribir es a veces
el fascinado despertar de algún sentido, el dulce acontecer que
pulsa sutil una tecla latente o invisible. Pero vos no sos la nota
que le faltaba a mi vida, sino toda la armonía que latía lejana,
presentida, al total fondo de las cosas que están o son. Sos más allá del
punto ciego del cuadro que riega de pureza las cosas que allí son o
están, el único punto que dice detrás de aquellas que quieren decir.
Vos no sos ese color que las ilumina, causa que podría servir para
explicarlas. No la luz que proyecta los colores que delimitan o
describen la presencia de un pájaro o de un relámpago. Sino la
oscuridad que a todos los había originado, que de siempre las
contenía, el sinfín del que emergen. Por eso mi voz aquí despliega y
desaparece: estoy de vos trascendida. Aquí se abre hasta
revelarse y permanece en indecible vuelo, fundida al sinfín del que
emerge: el siempre mar, el siempre cielo.
21/06
|
|
|
|